jueves, 26 de abril de 2018

Propiedades alimenticias y  medicinales del Ajo

El ajo, ya aparece como planta medicinal en uno de los documentos escritos más antiguos del mundo: el Papiro de Ebers (1.700 a.C); dientes de ajo aparecieron en tumbas de faraones, como en la Tutankamon, por otorgarle valor sagrado.

El ajo pertenece a la familia de la cebolla y de los puerros. Se considera uno de los mejores remedios para las enfermedades de la circulación sanguínea y un bactericida natural. Ayuda a la eliminación del ácido úrico y tiene beneficios en caso de reuma. Un componente del ajo, la alicina, es un compuesto de azufre; posee un alto poder nutritivo con pocas calorías, contiene manganeso, vitamina B6. Contiene antioxidantes que previenen enfermedades neurodegenerativas y reducción de la hipertensión, mejora los niveles de colesterol, disminuye los niveles de triglicéridos, mejora los resfriados y los estados gripales; mejora la salud osea y el rendimiento atlético. Puede haber personas alérgicas al ajo y consumido en exceso deja mal olor en la boca.

El ajo negro se consume en la medicina tradicional asiática para combatir la artrosis y las enfermedades cardiovasculares. Produce beneficios en la prevención de la ulcera de estómago, disminuye la tensión arterial , tiene propiedades anticuagulantes, antibióticas y antitumorales.

Página de interés:10 propiedades del ajo probadas científicamente

Variedades del Ajo

El ajo es una planta bulbosa, que produce un tallo y flores; la cosecha se recoge  antes de que aparezcan. Existen algunas variedades; la más común es el ajo de color blanco, muy común al ser el de mayor producción y el que alcanza mayor tamaño. Las variedades de sabor más fuerte son el ajo morado y la variedad ajo rosado; la variedad más extraña es el ajo negro.

Algunas Variedades del ajo:

El ajo de color negro no es una variedad, sino el resultado de un proceso de fermentación a temperatura alta, durante un mes; adquiere un sabor dulce que recuerda al regaliz. Córdoba es la única provincia española que produce ajo negro.

El ajo blanco se utiliza para hacer una sopa fría, popular en Andalucía y Extremadura: se compone con ajo, agua, aceite de oliva y sal; se le suelen añadir  uvas, trocitos de melón…

Los Ajetes, son los ajos tiernos, poco madurados, recogidos antes de completar su ciclo; se emplean sobre todo para cocinar tortillas o revueltos de huevo.

 Ristra o trenza, realizada con los tallos de los ajos, o de las cebollas.

Historia del Ajo




El ajo, Allium en latín, es una planta que crecía de manera natural,  o sin cultivo, en la región de Asia Central. Esa región,  en la actualidad, está formada por las siguientes repúblicas, situadas donde indica el mapa: Kazakistán con 17 millones de habitantes, Kirguistán (5,7 mh), Tajikistán (8 mh), Turkmenistán (5,2 mh), Uzbekistán (30 mh) y Afganistán (32,5 mh).

¿Dónde se consumía?
Se tiene noticia de que el ajo se consumía como en las comidas y como medicina, desde hace unos 3000 años A.C., en la India y en Egipto.


Cuando los romanos ocuparon aquellas tierras, unos 330 años A.C., lo usaron como condimento en la cocina, para evitar las infecciones de las heridas, las úlceras o el dolor de oídos; también para incrementar el vigor de los soldados, antes de entrar en batalla. Los romanos lo cultivaron en sus huertos y los españoles lo llevaron a América.

En el mundo se alcanza una  producción de ajos que ronda los 22, 5 millones de toneladas. China, la mayor productora-consumidora, ha llegado a producir 13,5 millones de toneladas. La producción de ajos en España ha alcanzado la cifra 136.000 toneladas; es la primera productora de Europa y la región de Castilla- La Mancha la de mayor extensión de cultivo de España; sobre todo Cuenca, Albacete Ciudad Real y Toledo.