El ajo, ya aparece como planta medicinal en uno de los documentos escritos más antiguos del mundo: el Papiro de Ebers (1.700 a.C); dientes de ajo aparecieron en tumbas de faraones, como en la Tutankamon, por otorgarle valor sagrado.
El ajo pertenece a la familia de la cebolla y de los puerros. Se considera uno de los mejores remedios para las enfermedades de la circulación sanguínea y un bactericida natural. Ayuda a la eliminación del ácido úrico y tiene beneficios en caso de reuma. Un componente del ajo, la alicina, es un compuesto de azufre; posee un alto poder nutritivo con pocas calorías, contiene manganeso, vitamina B6. Contiene antioxidantes que previenen enfermedades neurodegenerativas y reducción de la hipertensión, mejora los niveles de colesterol, disminuye los niveles de triglicéridos, mejora los resfriados y los estados gripales; mejora la salud osea y el rendimiento atlético. Puede haber personas alérgicas al ajo y consumido en exceso deja mal olor en la boca.
El ajo negro se consume en la medicina tradicional asiática para combatir la artrosis y las enfermedades cardiovasculares. Produce beneficios en la prevención de la ulcera de estómago, disminuye la tensión arterial , tiene propiedades anticuagulantes, antibióticas y antitumorales.
Página de interés:10 propiedades del ajo probadas científicamente
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